ENCUENTRO CON FARHAD BITANI EN FUENLABRADA

No podíamos dejar pasar la oportunidad. Una gran parte de las personas que atendemos en la Casa de San Antonio son musulmanes, fundamentalmente marroquíes, pero también de Argelia, Senegal y otros puntos del África Subsahariana. Gente que sufre especialmente cada vez que se produce algún atentado islamista en Europa. Rostros que permanecen en nuestra memoria cada vez que uno de estos terribles hechos sucede, porque sabemos que ellos no son así, no son como esos descerebrados que disfrutan causando el mal en nombre de Dios.

Nuestro amigo Farhad Bitani estaba con nosotros y le propusimos un encuentro con estos hermanos que atendemos en sus necesidades básicas. No dudó ni un instante en dar un sí con el que se llenó el salón de actos de la Parroquia de San Juan Bautista. Desde el inicio, Farhad afronta la razón del encuentro: “en el Corán está escrito que “quitar la vida y dar la vida está en manos de Alá, ningún humano puede quitar la vida de otro”, son palabras de Alá. Pero por desgracia todo lo que está sucediendo usando la religión va en contra de todo lo que está escrito.”

A continuación, Farhad comienza un relato sobre el origen del radicalismo islamista y las terribles consecuencias que viene ocasionando cuando todos los grupos comienzan a usar el nombre de Dios, y asesinan a los otros acusándolos de ser infieles. “Yo he nacido en este ambiente, conozco a los líderes fundamentalistas más famosos en el mundo. Todos han luchado en mi país, muchos han estado en mi casa, y todos han asesinado millones de personas en nombre de Dios.”

Nuestro amigo comienza a desgranar una batería de argumentos que impacta en todos los presentes: “Los fundamentalistas islámicos van contra dos cosas en el mundo: contra la educación y contra la libertad de las mujeres. ¿Por qué van contra la libertad de las mujeres los fundamentalistas islámicos? Porque la libertad del hombre viene de la mujer, imaginaos una madre, una madre sea judía, cristiana o musulmana, no indica jamás un camino equivocado a su hijo, cuando sometes a la mujer coges la libertad del hijo. Por esto las mujeres peor maltratadas y más sometidas, están en los países el los que los fundamentalistas mandan.”

“El fundamentalista no nace del vientre de la madre, el fundamentalista se hace. Uno se vuelve fundamentalista cuando separa el amor de Dios de su corazón, cuando una persona en la sociedad en la que vive se siente abandonado, cuando encuentras al otro este ya no es un bien para ti”.

Farhad centra su atención sobre el otro, como única posibilidad de poder superar una situación tan difícil como la que vivimos, el diálogo con el otro es la única opción. “Es posible si uno acepta que el otro es un bien para ti. Tengo tantos amigos judíos, musulmanes, cristianos… cuando hablo con ellos no me presento como un musulmán me presento como un hombre, porque la humanidad está antes que cualquier cosa.”

Se inician las preguntas de los presentes: ¿Qué es el fundamentalismo? ¿Qué significa? ¿Crees que los medios de comunicación ayudan a un encuentro entre las religiones o más bien a separarlas? A las que nuestro amigo responde con decisión insistiendo en el falso dios que construyen los fundamentalistas: “Tenemos dos dioses en nuestra vida, el Dios que nos ha creado y el dios que nosotros hemos creado” Uno de los presentes, cristiano, pregunta: ¿el abrazo es el método que usa Dios para reconciliar al mundo?

Nosotros los musulmanes no conocemos a los cristianos, igualmente vosotros cristianos no conocéis a los musulmanes. El conocimiento nace con un diálogo, cuando dos personas se encuentran van al deseo del corazón y esto ayuda. Por esto digo que el encuentro es la cosa más importante, dejar abiertos todos los caminos para encontrar al otro, porque encontrando al otro se te quitan todos los miedos. Del encuentro nacen las personas como yo, donde ahora estoy dispuesto a hablar con vosotros. Cuando tantas personas vean que yo fácilmente hablo con vosotros, dialogo con vosotros, entonces ellos también empezaran a buscar este diálogo.

La última pregunta la hace una mujer musulmana y se sitúa en la razón que dio origen al encuentro: ¿Cómo tenemos que actuar cuando hay atentados en el nombre de Dios, porque hacemos manifestaciones diciendo que no correspondemos a esta gente que mata en el nombre de Dios pero seguimos recibiendo miradas como de todos sois iguales?

“Esto es un gran problema en Europa y en todo el mundo para nosotros los musulmanes. No debemos asustarnos porque el otro no nos conozca, porque también es nuestra culpa porque nosotros hemos dado mucha libertad al fundamentalismo. Dentro del Islam existe este problema porque nosotros no tenemos una referencia como por ejemplo los cristianos tienen al Papa. No tenemos esta figura. Por desgracia cada uno interpreta el Corán como quiere. No podemos resolver el problema en Europa haciendo manifestaciones, podemos resolver el problema en nuestra vida cotidiana dando testimonio de lo que somos y debemos demostrar a los otros que aquellos que cometen los atentados no tienen nada que ver con el Islam. Los atentados de París, aquellas personas que los cometieron eran personas que no seguían la religión musulmana, seguían la droga, secuestraban y cometían un montón de crímenes. Tenemos que demostrar a los otros que el Islam no tiene nada que ver con la violencia como a dicho el Papa Francisco hace un mes.”

El encuentro finaliza y todos salen agradecidos por haber podido escuchar el testimonio de un hombre cambiado. Un hombre que, a través de pequeños gestos –como le gusta repetir- ha conseguido aprender que el amor es la única esperanza.